*SOBRE AL ESTADUNIDENSE AUSTIN DEANDA
Misael “Chino” Rodríguez volvió a colocarse en el centro de la conversación boxística internacional con una actuación que mezcló contundencia, madurez y una narrativa de redención deportiva. El medallista olímpico de Río 2016 debutó con su nueva promotora Zuffa Boxing al imponerse por nocaut técnico, al término del cuarto round, al estadunidense Austin Deanda, en una función celebrada en el Meta Apex de Las Vegas.
Para muchos aficionados, este triunfo no fue solo una victoria más, sino el inicio simbólico de una etapa que puede redefinir su carrera.
Desde que “Chino” Rodríguez subió al ring, la expectativa era alta. No solo por su pasado olímpico, sino por el contexto en el que ocurría su regreso al foco mediático: una nueva promotora, un nuevo modelo de negocio y un nuevo discurso alrededor del boxeo profesional. Su desempeño fue una declaración de intenciones. Controló el ritmo, castigó con precisión y cerró el combate sin dejar espacio a dudas.
La noche en Las Vegas fue diseñada para enviar un mensaje. Zuffa Boxing, propiedad de Dana White e impulsada por el jeque árabe Turki Al-Alshinkh, arrancó actividades con ocho combates y una producción pensada al detalle. En ese escenario, “Chino” Rodríguez fue elegido como uno de los rostros visibles del proyecto.
Su victoria por nocaut técnico ante Austin Deanda confirmó que sigue siendo un boxeador peligroso, con una combinación de técnica y potencia que puede darle relevancia en las 168 libras. Para él, fue también una respuesta silenciosa a quienes dudaban de su continuidad al más alto nivel.





