*LLEGA A SU SEXTA FINAL CONSECUTIVA , EN LAS TRES PRINCIPALES LIGAS DE BEISBOL
En el beisbol de primera fuerza de la IV Zona, donde cada temporada exige carácter, disciplina y pasión, el nombre de Ricardo “Chapo” Acosta vuelve a colocarse en el centro de la escena. No es casualidad. Es consecuencia. Es trabajo. Y sobre todo, es una historia que, cuenta con un récord de seis finales consecutivas.
El estratega, campeón en 2025 de la Liga Regional de Beisbol, hoy vive un nuevo capítulo, ahora como coach del equipo El Valle, con el que ha logrado instalarse en su sexta final consecutiva, un hecho que habla por sí solo dentro del llamado “rey de los deportes”.
Al ser entrevistado, Acosta no ocultó su emoción, pero tampoco perdió la humildad que lo caracteriza. Señaló sentirse afortunado por seguir siendo protagonista en instancias decisivas, ahora defendiendo los colores del Vergel chihuahuense, equipo que dejó en el camino a Frisco-Chato Bustillos para avanzar a la gran serie final, en la temporada 90 de la Liga Regional de Beisbol “Constantino ´Tino´Gardea”.
Pero detrás del logro hay algo más profundo: constancia. Llegar a seis finales consecutivas no es obra de la casualidad, y menos cuando gran parte de los equipos que ha dirigido han sido conjuntos modestos, integrados por jóvenes peloteros bajo su guía. Ahí radica el verdadero mérito, en formar, competir y trascender.
“Es un logro muy satisfactorio, no cualquiera lo consigue”, expresó con serenidad, consciente del camino recorrido y del valor que tiene mantenerse en la élite temporada tras temporada.
En su historial, Acosta suma cinco finales como manager: Dos en la Liga Mayor, con un campeonato; Dos en la Liga Invernal, también con un título y Una en la Liga Regional, donde consiguió el gallardete.
Hoy, en esta sexta final “ahora en rol de coach con El Valle”, buscará seguir ampliando su legado, aportando su experiencia para guiar al equipo rumbo a un nuevo campeonato.
La consigna es clara: jugar al cien por ciento. Porque en las finales no hay margen de error, pero sí espacio para la grandeza. Ricardo Acosta no solo está haciendo historia, construida juego a juego, temporada tras temporada… y con cada final, reafirma su trabajo.





