La Fiscalía Federal de la República antes PGR, que dirige Ernestina Godoy, en su historia ha sido una dependencia que se maneje con transparencia y por el contrario, se distingue por el uso politico y la corrupción histórica por la protección a narcos. No es la excepción en el gobierno de Claudia Sheinbaum, donde se deja en entredicho el uso político que se da contra la gobernadora Maru Campos y la simulación en el caso del gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, quien, en vez de haber sido declarado en México, tenía que haber sido entregado a Estados Unidos para que responda por narcotráfico. Pero en este último caso, la opinión pública advierte protección al morenista.
No extraña tampoco que haya admitido como denuncia los lloriqueos del exgobernador Javier Corral Jurado, que presentó una denuncia formal por secuestro cuando, por ratero, hay que decirlo con todas sus letras, iba a ser detenido en la Ciudad de México por la Fiscalía Anticorrupción y quienes ahora ocupan cargos en la Fiscalía Federal impidieron su detención, aunque ya se le había ejecutado una orden de aprehensión por peculado en perjuicio de las finanzas de Chihuahua.
Corral, quien se reunió hace unos días con el senador Enrique Insunza, acusado de narcoterrorista por Estados Unidos, mantiene una ofensiva contra el gobierno de Chihuahua y apoya a la senadora Andrea Chávez en sus aspiraciones a la gubernatura del estado, sin importar que sus malos consejos están demoliendo también la imagen de la legisladora, que parece que ha copiado con puntos y comas el discurso del exgobernador. Cuanto más se mete al tema, más brota agua negra de La Barredora. Fatal para una campaña en la que su adversario Cruz Pérez Cuéllar aprovecha todas las rendijas para encumbrarse y hacerse de la candidatura de Morena por la gubernatura, aunque no garantiza el triunfo por que en la entidad ya conocen sus mañanas y esconden la cartera cuando llega a visitar los municipios. También se conoce su relación con La Maña en la frontera.
Por cierto, al gobernador Rubén Rocha Moya ya lo declararon y no lo detuvieron pese a tener ficha roja de la Interpol. ¡Así las cosas!





