Con gran entusiasmo y espíritu marcial, niños y jóvenes judokas vivieron una experiencia única al compartir el tatami en el Club Judo Kan Parral, dentro de un enriquecedor seminario técnico encabezado por el sensei japonés Takumi Igeta y el destacado judoca parralense Jesús Gibran Torres Arvizu.
El evento, aunque de corta duración, estuvo cargado de enseñanza de alto nivel, donde se abordaron fundamentos esenciales que marcan la diferencia tanto en el randori (combate de práctica) como en la competencia formal.
Uno de los ejes principales fue el desplazamiento, elemento clave en el judo moderno. Los asistentes aprendieron la importancia de moverse con equilibrio, fluidez y control, sentando las bases para ejecutar técnicas efectivas sin perder estabilidad. Posteriormente, se profundizó en el Kumi Kata, el sistema de agarre que permite al judoka dominar a su oponente. En este apartado, el sensei Igeta mostró su estilo y filosofía de agarre, destacando precisión y control como pilares fundamentales.
Por su parte, Jesús Gibran Torres Arvizu aportó su experiencia competitiva al demostrar la técnica Uchi Mata, una proyección de cadera y pierna que exige coordinación, timing y dominio corporal, ejecutada con gran técnica ante la mirada atenta de los participantes.
La jornada continuó con la demostración del Morote Seoi Nage, técnica de proyección por el brazo ejecutada por Igeta, quien explicó paso a paso los detalles que garantizan una ejecución limpia y efectiva.
El seminario también incluyó trabajo en Ne Waza (técnicas en el suelo), donde se practicaron sumisiones, estrangulaciones y palancas, dejando claro que el judo no solo se define de pie, sino también en el dominio del combate en piso, aspecto clave para aumentar las posibilidades de victoria.
Cabe destacar la participación de peleadores de MMA de la Academia de Artes Marciales Rocha, así como de jóvenes practicantes de jiu-jitsu, quienes buscan integrar el judo a su arsenal técnico con miras a futuras competencias.
Finalmente, se reconoció el invaluable apoyo de los padres de familia, pieza fundamental para que niños y jóvenes continúen su formación en este deporte. Seminarios como este representan la base del desarrollo deportivo y el primer paso hacia el alto rendimiento en el mundo del judo.
Sin duda, una jornada que dejó huella en cada uno de los asistentes, fortaleciendo no solo sus habilidades, sino también su pasión por el camino del judoca.







