El cielo nocturno en Parral nos regaló un espectáculo natural durante el presente mes de julio con la presencia del plenilunio, fase en la que la Luna se observa completamente iluminada desde la Tierra.
Este fenómeno, conocido comúnmente como luna llena, ocurre aproximadamente cada 28 días, cuando nuestro planeta se posiciona entre el Sol y la Luna, permitiendo que la luz solar ilumine por completo la cara visible del satélite natural.
Durante esta fase, la Luna alcanza su máximo brillo, lo que la convierte en uno de los momentos más llamativos para la observación astronómica a simple vista. En Parral, las condiciones del cielo permitieron apreciar con claridad este evento, que no solo cautiva por su belleza, sino también por su importancia dentro del ciclo lunar.
El plenilunio forma parte de las distintas fases por las que atraviesa la Luna en su órbita alrededor de la Tierra, marcando un punto clave en el calendario natural que históricamente ha servido como referencia para diversas actividades culturales y científicas.
Con este fenómeno, el firmamento de Parral volvió a demostrar que, más allá de la rutina diaria, siempre hay espacio para detenerse y contemplar los espectáculos que ofrece la naturaleza.
Foto:Cortesía de Dionicio Alberto Pardo Renteria





