Un grupo de familias que fueron víctimas del desplazamiento forzado en el municipio de Guadalupe y Calvo, se vieron obligadas a vivir en casas de campaña en una zona despoblado de Aldama.
A través de distintas denuncias hechas en redes sociales, así como diversas organizaciones, se informó sobre una situación delicada que están viviendo familias desplazadas.
De acuerdo con los reportes se trata de 7 familias Tepehuanas, quienes fueron desplazadas del municipio de Guadalupe y Calvo, las cuales viven en extrema pobreza cerca de Aldama.
Los integrantes de dichas familias no hablan español, sólo ódami y se trata de mujeres, niñas, niños y adolescentes, ya que los hombres están fuera trabajando como jornaleros agrícolas.
Cabe señalar que hace 2 años salieron de su pueblo, una comunidad de nombre Plomosas, en el municipio de Guadalupe y Calvo, ya que se vieron obligados a huir debido a la violencia.
De manera inicial salieron de su pueblo hacia la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo, luego se trasladaron a la ciudad de Chihuahua en la colonia Cerro Grande, pero hace tiempo se fueron al municipio de Aldama.
Es de mencionar que ellos no reciben ayuda de ninguna autoridad, ni municipal, ni estatal, ni federal, esto a pesar de que actualmente se vieron obligados a vivir en una zona despoblada, en casas se campaña, sin ningún tipo de servicio básico.





