En las inmediaciones de la Plaza Guillermo Baca, en pleno centro de Parral, el movimiento de comerciantes y transeúntes forma parte de la vida cotidiana de la ciudad. Entre los puestos que reciben diariamente a quienes recorren esta zona se encuentra el de un vendedor de productos agrícolas, quien con alegría y entusiasmo invita a los transeúntes a acercarse y comprar alguno de sus productos.
Detrás de este pequeño puesto existe también una historia familiar que se ha mantenido durante aproximadamente 15 a 17 años, cuando su padre comenzó con la actividad comercial.
Una tradición que pasó de generación en generación. Al hablar sobre sus inicios, el comerciante recordó que fue su padre quien anteriormente se encontraba al frente del puesto.
“Mi papá era el que tenía este puestecito hace como 15 o 17 años. Entonces él falleció y yo vine aquí a trabajar.” Desde entonces, decidió continuar con esta actividad, convirtiendo el puesto en una fuente de ingresos para su hogar y una manera de mantener vivo el trabajo que había iniciado su padre.
Un negocio que recibe a distintas generaciones. El vendedor trabaja de lunes a domingo, de nueve de la mañana a una de la tarde, horario en el que atiende a clientes de diferentes edades.
Entre los productos que ofrece, hay uno que sobresale por su demanda: el tomate, uno de los alimentos que, según explicó, sus clientes adquieren con mayor frecuencia.
Su clientela es variada, pues recibe compradores desde los 18 hasta aproximadamente los 75 años, incluyendo personas jóvenes y adultos mayores que ya conocen el puesto y acuden regularmente.
Más que un puesto, una fuente de ingresos familiar. Para el comerciante, permanecer en este lugar representa una oportunidad de mejorar sus ingresos y apoyar económicamente a su familia.
“Vender aquí se me da bien. Cada vez me va mejor. Aparte, es un ingreso más para mi casa y para mi familia.”
Con una actitud positiva y cercana, el vendedor mantiene el contacto con quienes pasan por la plaza, invitándolos de manera amable a conocer sus productos y realizar alguna compra.
Productos que llegan de distintos lugares. Para abastecer su puesto, el comerciante busca productos y proveedores en diferentes puntos. Señaló que algunos provienen de Chihuahua, Parral, Guadalajara y otras zonas de la región.
La búsqueda de diferentes proveedores le permite comparar precios y elegir las opciones que considera más convenientes para mantener su negocio.
Así, entre el constante caminar de los transeúntes y las voces que invitan a comprar, este puesto ubicado en las inmediaciones de la Plaza Guillermo Baca representa una pequeña pero significativa parte del comercio del centro de Parral: un negocio familiar que continúa adelante con trabajo, constancia y una sonrisa para cada cliente.





