A dos años de gobierno, la administración de Ana Laura González Ábrego enfrenta cuestionamientos por proyectos que no se han concretado, deficiencias en servicios públicos y más de 55 millones de pesos pendientes de aclaración ante la Auditoría Superior de la Federación
A poco más de dos años del inicio de la administración municipal 2024-2027, encabezada por Ana Laura González Ábrego, comienzan a surgir cuestionamientos sobre el cumplimiento de compromisos en materia de seguridad, infraestructura y servicios públicos, así como sobre el manejo y la transparencia de los recursos municipales.
Uno de los principales pendientes es la instalación del Subcentro Centinela, proyecto anunciado para fortalecer la vigilancia y coordinación de las corporaciones de seguridad. Sin embargo, las diferencias relacionadas con el terreno y las condiciones para su construcción han impedido concretarlo, por lo que Guadalupe y Calvo continúa sin contar con esta infraestructura.
Otro reclamo importante es el estado de los caminos rurales y carreteras. Aunque la rehabilitación de estas vías ha sido una de las necesidades reconocidas por la propia alcaldesa, habitantes y automovilistas han denunciado el deterioro de tramos como el acceso a la cabecera municipal desde El Zorrillo, donde persisten problemas de baches y falta de mantenimiento.
En servicios públicos también permanece pendiente la operación del rastro municipal, cuya construcción requirió una inversión superior a los nueve millones de pesos y que fue reportado como inoperante desde 2022. Aunque se trata de una problemática heredada, corresponde a la actual administración informar qué acciones ha realizado para ponerlo en funcionamiento.
En contraste, el Ayuntamiento ha difundido obras de agua potable, represas y espacios comunitarios en localidades como Mesa de los Perdidos, Chicorimpa y Yerbitas. No obstante, falta conocer el balance completo de las obras ejecutadas, sus costos y cuáles de los compromisos iniciales continúan sin concretarse.
RECURSOS PÚBLICOS BAJO REVISIÓN
En materia financiera, el presupuesto autorizado para Guadalupe y Calvo durante 2026 asciende a 394 millones 243 mil 388 pesos.
A este panorama se suma una observación de la Auditoría Superior de la Federación, correspondiente a la Cuenta Pública 2024, por 55 millones 628 mil 935 pesos con 72 centavos pendientes de aclaración.
Los señalamientos incluyen falta de documentación comprobatoria de recursos del FAISMUN y FORTAMUN, así como inconsistencias documentales relacionadas con luminarias, depósitos de agua y pruebas de laboratorio de una obra.
Asimismo, se reportaron 47 observaciones en la revisión estatal de la Cuenta Pública 2024, relacionadas con aspectos financieros y de desempeño.
Es importante precisar que los montos observados no representan por sí mismos un desvío comprobado ni establecen responsabilidad personal de la actual alcaldesa. Corresponde identificar los periodos de ejercicio de los recursos y conocer las aclaraciones presentadas ante las autoridades fiscalizadoras.
Otro aspecto que requiere atención es la transparencia municipal, ya que durante la consulta del portal oficial no fue posible acceder a diversos documentos financieros y administrativos, lo que dificulta conocer el ejercicio del presupuesto y los avances de las obras.
LAS PREGUNTAS QUE SIGUEN SIN RESPUESTA
Ante este panorama, permanecen interrogantes sobre cuándo se instalará el Subcentro Centinela, cuántos caminos han sido rehabilitados, qué solución tendrá el rastro municipal, cuántas obras están realmente concluidas y qué avances existen para aclarar las observaciones financieras.
La administración municipal ha informado sobre distintas acciones y entregas de infraestructura; sin embargo, la ciudadanía también tiene derecho a conocer los compromisos que siguen pendientes y el destino de los recursos públicos.
Guadalupe y Calvo bajo la lupa: más allá de los anuncios oficiales, el balance de la administración 2024-2027 deberá sustentarse en obras terminadas, servicios eficientes, resultados en seguridad y cuentas claras. La alcaldesa Ana Laura González Ábrego tiene ante sí el reto de informar qué se ha cumplido y qué continúa pendiente.





